jueves, 28 de agosto de 2008

Guerrilla Literaria

Eyaculo en tus palabras de falso profeta
Eyaculo en tu sonrisa desencantada y tu espalda encorvada
Eyaculo en tu mirada irónica, tu gesto inútil y tu mano en alto
Eyaculo porque sí, porque es la moda
Los pobres tipos que me escuchan ya no saben qué hacer con tanto semen desparramado
Me escuchan con un paraguas y me dicen hasta cuándo
Pero yo sigo

Yo sigo eyaculando
No será cosa que descubran que mi pene no tiene corazón
Mejor tenerlos empapados que aburridos

En resumidas cuentas:
Eyaculo, sí
Eyaculo en tu poesía posmoderna y tus ansias locas de ser buen poeta
Y eyaculo en tu cara
Y en tu perro
Y en tu gato, si es que tienes uno
Y sigo eyaculando
Y no paro
Y no puedo
Debe ser
Tal vez
No sé
Porque soy
No digan
Yo soy
(secreto)
un eyaculador precoz.

domingo, 17 de agosto de 2008

EXPERIMENTOS


Buena cabros!....hace tiempo que no subo nada. Aqui les regalo dos poemillas que escribí hace un tiempo...adios!

EL HUECO

Vuelan fisuras en la planicie,
Invisibles sombras
Recovecos
grietas al fondo del mar.
Penden gotas petrificadas,
Alas que mecen la decadencia
Rezos de retornos imposibles.
Todos los soles se rodean de escepticismo,
Y el mundo desciende
Se desmaya justo en la punta de mis pies.
Deambula un desarraigo que contagia mis puertas
Se acercan barcos de nombres desconocidos
Cómo aguantar,
Afuera bailan otros locos, los nervios devastados, adentro
Sacrificios, culpas inmerecidas
Recuerdo que las estrellas están muertas
Que la alquimia es un sueño peligroso.
Yo misma decido hundirme, reflotar tan sólo,
Esperar a que el delirio sólo libere perfumes
Que de la piel se borre el recuerdo de la cabalgata ebria
Yo misma ser mi propia cinta, acallar a las bestias
Dulcemente,
¡los otros no están en estos bosques!
Aquí la tierra se parte en dos
Los pajarracos entonan letanías incomprensibles
Cuando las campanas repican nadie se acoge a estas murallas,
Y mis manos, mis manos
Sólo atajan escorias que impiden pintar este grito.
Las familias no me reconocen
la palabra desespero aleja toda redención
¡No hay escaleras para estos huracanes!
Toda la felicidad está irremediablemente cercada
Por el vaho melancólico de las despedidas,
Cargo la certeza de ser informe
De que mis ojos sólo interrogan el vacío,
Y nada,
Nada podrá evitar la caída al despeñadero
El encuentro del estropajo,
El silencio.


SIN TITULO

¿Será cierto?
¿habrá descendido mientras apagabas las luces?
No respiré aquellos zapatos.
¿olvidé la silueta del podio?
Aquí no resuenan escaleras
Sólo un paseo matinal del hombre arrancándose los ojos.
¿Será cierto?
Que la piel amanezca blanca nada tiene que ver.
¿Habrá descendido?
La conozco,
y no era ella.
¿o ahora el nombre de Annabel Lee corona estos versos?
No era ella quien decoraba el cielo esa tarde junto al mar.
¿Era yo, yerta en tu boca, esa mañana de cenizas?
Dese cuenta de algo:
El aire golpeaba como todos los días.